Lo primero que nos preguntamos cuando empezamos a querer usar este tipo de abonos es ¿Qué son realmente?
Así que empecemos por ahi!
Los abono orgánico son un tipo de fertilizante que se obtiene a partir de materiales de origen vegetal o animal que han sido descompuestos de manera natural por microorganismos, convirtiéndolos en nutrientes que pueden ser absorbidos por las plantas.
A diferencia de los fertilizantes químicos sintéticos, que suelen ser solubles en agua y proporcionar nutrientes de manera rápida pero temporal, los abonos orgánicos se liberan lentamente en el suelo, lo que permite una nutrición más sostenida y equilibrada de las plantas. Además, los abonos orgánicos suelen mejorar la calidad del suelo, aumentando su capacidad de retener agua y nutrientes, y fomentando la actividad microbiana beneficiosa para las plantas.
Ahora si, cuales serian estos materiales y cuales son los beneficios que tienen para nuestras plantitas ¿acaso no es lo que nos preguntamos?
- Estiércol: Es uno de los abonos orgánicos más utilizados, y se obtiene a partir de las heces de animales como vacas, caballos, ovejas, entre otros. Contiene una gran cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio, así como otros nutrientes y microorganismos beneficiosos para las plantas.
- Compost: Es un abono orgánico que se produce a partir de la descomposición controlada de restos vegetales, como hojas, ramas, césped, y otros materiales orgánicos. Es rico en nutrientes como el nitrógeno, fósforo y potasio, y también contiene microorganismos beneficiosos para las plantas.
- Humus de lombriz: Es un abono orgánico producido por lombrices, que se alimentan de restos vegetales y otros materiales orgánicos. Es rico en nutrientes como el nitrógeno, fósforo y potasio, y también contiene otros nutrientes importantes como calcio y magnesio.
- Cenizas de madera: si tienes una chimenea en casa, guarda las cenizas de la madera quemada. Diluidas en agua, son un excelente aporte de fósforo y potasio para el suelo.
- Posos de café: los más cafeteros pueden sacar doble partido a su bebida favorita si aprovechan los posos del café, ya que mezclados con la tierra aportan una gran cantidad de nitrógeno, que las plantas agradecerán.
- Cáscaras de huevo: molidas lo más finamente posibles, las cáscaras de huevo trituradas y espolvoreadas alrededor de la base de las plantas pueden ayudar a mantener alejadas a algunas plagas, como caracoles y orugas, además de enriquecer el suelo.
- Ramas y hojas trituradas: los restos de poda y las hojas caídas, adecuadamente trituradas y esparcidas, también son una gran fuente de nutrientes para la tierra.
- Cascara de banana Las bananas son ricas en potasio y otros nutrientes. Pueden ser cortados en pedazos y enterrados en el suelo, o se pueden hacer infusiones de plátano para regar las plantas.
Y como para cerrar, algo que también esta bueno saber porque ayudan a nuestras plantitas a estar tan hermosas. Algunos de estos beneficios más destacados son:
- Mejora la calidad del suelo: Los abonos orgánicos pueden mejorar la estructura del suelo, aumentando la porosidad, la capacidad de retención de agua y nutrientes, y la aireación. Esto puede hacer que el suelo sea más fértil y productivo.
- Aumenta la biodiversidad: Los abonos orgánicos contienen microorganismos beneficiosos, como bacterias y hongos, que pueden aumentar la biodiversidad del suelo y promover un equilibrio ecológico saludable.
- Reduce el uso de productos químicos: El uso de abonos orgánicos puede reducir la dependencia de los productos químicos y pesticidas, lo que es beneficios para la salud humana y el medio ambiente.
- Mejora la calidad de las cosechas: Los nutrientes que proporcionan los abonos orgánicos pueden mejorar la calidad y el sabor de las cosechas, así como aumentar su rendimiento y no ser tóxicos como los químicos a la hora de consumir nuestros alimentos.
- Contribuye al reciclaje de residuos orgánicos: El uso de abonos orgánicos puede ayudar a reciclar los residuos orgánicos y reducir su impacto en el medio ambiente.
En general, el uso de abonos orgánicos puede ser una forma efectiva y sostenible de mejorar la salud del suelo, las plantas y el medio ambiente en general.